#VozMA _ Pilar Barba

01.11.2021

María del Pilar Barba Buscaglia es Arquitecta y Profesora Asociada de la Universidad de Chile. Se desempeñó hasta 2017 como Directora de Servicios e Infraestructura de la Universidad de Chile; fue Directora de Pregrado de la Universidad de Chile en el período 2010-2014 y Directora de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile en el período 2007-2010. Posee un diplomado en Estética y pensamiento contemporáneo y una sólida formación en Docencia Universitaria. Doctora del Programa de Patrimonio Arquitectónico de la Universidad Politécnica de Madrid.

Ha ejercido principalmente en la dirección y coordinación de equipos profesionales multidisciplinarios en las áreas de proyectos de arquitectura y arquitectura del paisaje, proyectos de restauración, gestión cultural, proyectos educativos y museografía. Fue Directora del Museo Interactivo Mirador, teniendo a cargo las Subdirecciones de Proyectos, Operaciones y Educación.


PASADO:


¿Quiénes fueron tus referentes durante la universidad y tus primeros años?

Dos profesores, Hernán Montecinos y Alberto Montealegre. Desde el punto de vista teórico, Louis Kahn, Christian Norberg-Schulz, Franco Purini y Aldo Rossi

El taller convocaba a muchos ayudantes y monitores, entre ellos estaba María Isabel Devés, la única mujer con la que tuve contacto (como docente) en la línea de taller - en toda la carrera_

¿Tuviste algún docente que marcó tu trayectoria desde la universidad hasta ahora?

No mucho. Creo que solamente Hernán Montecinos. Fue mi profesor de primer año. El taller convocaba a muchos ayudantes y monitores, entre ellos estaba María Isabel Devés, la única mujer con la que tuve contacto (como docente) en la línea de taller - en toda la carrera_

Nunca, ningún profesor nos mencionó a alguna mujer arquitecto. Sólo después de recibirme conocí a Denise Scott Brown, Lina Bo Bardi



PRESENTE:
¿Cómo defines tu quehacer arquitectónico?

Polifacético. He trabajado por más de 36 años, lo único constante ha sido la docencia en la Universidad de Chile. He diseñado desde viviendas, centrales telefónicas, muebles, exposiciones, edificios de oficinas, parques, museos y aeropuertos. También he ejercido varios cargos de gestión en el ámbito privado y sobre todo en el público. He dedicado mucha energía a la docencia universitaria y al tema calidad en la educación.

Solo después de la "crianza" (tengo 4 hijos) pude hacer mi doctorado. Defendí mi tesis hace justo un año. La investigación es un área de desarrollo que me interesa mucho hoy.

¿Cómo crees que ha cambiado la presencia de la mujer en la arquitectura?

Ha habido un cambio radical en los últimos años. Hoy la presencia de mujeres a cargo de oficinas es cada vez más habitual, aunque aún se mantiene como algo minoritario.

Me parece que hay una generación nueva de mujeres que han cambiado nuestra propia percepción de mujeres-arquitectas. Lo que me interesa especialmente es poner en relieve cómo este cambio en la participación se traduce en un cambio en la calidad de la arquitectura, tanto desde el punto de vista material como teórico.

La ética del cuidado es un camino que exploro actualmente, ya que articula una postura teórico-filosófica con un modo de actuar en el mundo. Me interesa especialmente la posibilidad de hacer un cambio paradigmático en la formación de los arquitectos y arquitectas, en las prácticas tan instaladas de maltrato en las escuelas, en la sobrevaloración de lo extraordinario en desmedro de la arquitectura "ordinaria" esa que vivimos cotidianamente, en el estímulo a rasgos de personalidad narcisista y ególatra en nuestros y nuestras estudiantes. También desde este frente, nuestra relación con la naturaleza y las demás personas puede ser reescrita.

Me parece que hay una generación nueva de mujeres que han cambiado nuestra propia percepción de mujeres-arquitectas. Lo que me interesa especialmente es poner en relieve cómo este cambio en la participación se traduce en un cambio en la calidad de la arquitectura, tanto desde el punto de vista material como teórico.

¿Quiénes serían tus referentes mujeres hoy?

Denise Scott Brown es para mí una arquitecta y de las intelectuales más importantes en mi formación adulta, también el descubrimiento de Ángela Schweitzer, Myriam Waisberg, Rosa Barba. La socióloga Reawyn Connell, la doctora Rosa Devés (Vicerrectora Académica de la Universidad de Chile). Me gustaría mencionar también al filósofo Paul B. Preciado, a quién empecé a leer cuando era Beatriz Preciado.

Denise Scott Brown es para mí una arquitecta y de las intelectuales más importantes en mi formación adulta, también el descubrimiento de Ángela Schweitzer, Myriam Waisberg, Rosa Barba. La socióloga Reawyn Connell, la doctora Rosa Devés (Vicerrectora Académica de la Universidad de Chile). Me gustaría mencionar también al filósofo Paul B. Preciado, a quién empecé a leer cuando era Beatriz Preciado.


FUTURO:

¿Cuáles son tus próximos desafíos?

A mediano plazo, dar un buen cierre a mi carrera. Apoyar a otras mujeres en el camino que elijan.

A corto plazo en lo teórico: Quisiera poder elaborar más el tema de ética del cuidado en la arquitectura.

A corto y mediano plazo en lo proyectual: Trabajo desde el año 2014 en el proyecto Carén y espero que el plan maestro pueda ser completado en el tiempo para entregar a la ciudad y a la universidad un espacio de experimentación sobre la calidad de vida, tratando de salir de las lógicas del mercado. La investigación a través del proyecto y trabajar bajo supuestos propios de la arquitectura del paisaje son mis desafíos actuales.

La crisis global actual es una oportunidad para desafiar y repensar el paradigma binario y neoliberal que ha dominado todos los ámbitos de la vida humana. Desafiando el individualismo, el liberalismo, las desigualdades podemos proponer un modo de hacer arquitectura basado en las relaciones de interdependencia y en la responsabilidad hacia los/as otros/as, incluyendo la naturaleza.

¿Cómo crees que impacte la integración femenina en la disciplina?


La crisis global actual es una oportunidad para desafiar y repensar el paradigma binario y neoliberal que ha dominado todos los ámbitos de la vida humana. Desafiando el individualismo, el liberalismo, las desigualdades podemos proponer un modo de hacer arquitectura basado en las relaciones de interdependencia y en la responsabilidad hacia los/as otros/as, incluyendo la naturaleza.

Tenemos que recordar eso sí que sin una reflexión crítica no hay manera de lograr emancipación, la tradición fenomenológica nos muestra un camino.




¿Qué define a un arquitecto(a)?

La capacidad de humanización del entorno construido, de edificar en su doble acepción, como levantar la morada (construir) y como virtud, como un modo de actuar bien para dar forma a la vida humana y sus proyectos.